El reto de la anticoncepción para aquellos que respetan la vida

by Teresa Menart, MD

Download a printable version of this publication. You may print and distribute this freely provided that it is printed without alteration. To do so you will need to download and install the free Acrobat Reader.
Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

La anticoncepción representa un reto para aquellos que respetan la vida. Puede que no sea obvio inmediatamente que hay una conexión entre la anticoncepción y el aborto, pero examinando más allá, la relación entre los dos se hace aparente. Ignorar el tema de la anticoncepción lleva a perder la oportunidad de respetar la vida en grado máximo. Hay por lo menos tres conexiones que considerar entre los anticonceptivos y el aborto:

1. Muchos anticonceptivos pueden ser la causa directa de abortos tempranos provocados.

2. El uso de anticonceptivos crea la necesidad del aborto como “recurso.”

3. El uso de anticonceptivos causa desvalorización de la vida humana.

Exploraremos cada una de estas ideas en las secciones a continuación.

P.  ¿La anticoncepción puede ser la causa del aborto provocado?

Sí. Consideremos en primer lugar la Píldora, el anticonceptivo más popularmente usado hoy día.1 Actúa en tres formas.2 Su mecanismo primario es suprimir la ovulación, pero algunas veces falla.3,4 El segundo es cambiar las características del moco cervical, reduciendo la habilidad del espermatozoide para alcanzar y fertilizar al óvulo. Investigaciones de la Planificación Natural de la Familia confirman que el moco cervical es un factor importante en la fertilidad.5,6 En tercer lugar, el revestimiento del útero se reduce, haciendo difícil la implantación del óvulo fertilizado. Por consiguiente, si los dos primeros mecanismos fallan y hay la concepción, la nueva vida puede pasar sencillamente a través del útero y perderse en el flujo menstrual.

Si este último mecanismo fuese el único que trabajase, tendríamos en nuestras manos claramente un abortivo. Es difícil determinar con qué frecuencia este tercer mecanismo tiene lugar, puesto que es una de las tres posibilidades. Se ha tratado de calcular el número de abortos tempranos a consecuencia de la píldora anticonceptiva basado en la tasa de ovulación estimada en 2-10%.7 Sin embargo, estos cálculos ignoran los efectos del moco cervical y requieren un cálculo de la frecuencia de la fertilización.

Otra forma de afrontar el problema es dar una mirada a la tasa del 3% de embarazos en usuarias de la Píldora.8 En estos casos, los tres mecanismos fallan y un embrión capaz de vivir se implanta. Es posible, entonces, que frecuentemente un huevo fertilizado no pueda sobrevivir al ambiente uterino desfavorable, muriendo por un aborto temprano (falta de implantación). Es imposible demostrar hasta qué punto los anticonceptivos hormonales causan abortos tempranos provocados, pero lo más probable es que muchos más embriones sean abortados que aquellos que sobreviven para formar parte del 3% de la tasa de fallo de la Píldora.

Los anticonceptivos hormonales que contienen sólo progesterona (por ejemplo, la mini-píldora, la injección, y los implantes) tienen el mismo efecto en el revestimiento del útero e incluso presentan un mayor riesgo de aborto provocado debido a una tasa mucho más alta de ovulación.9

Hay que notar que “la píldora del día después,” como anticonceptivo de emergencia usado después de tener relaciones sexuales, no es otra cosa que una serie de píldoras anticonceptivas. Aunque este régimen puede tener múltiples efectos, está generalmente aceptada su efectividad por afectar el revestimiento del útero impidiendo la implantación.10

Hay algún debate acerca de los efectos del dispositivo intra-uterino (DIU),11 pero por lo menos dos de sus acciones son interferir con la implantación y con el proceso enzimático del desarrollo del blastocisto. Estos mecanismos son estrictamente abortivos. Recientemente se ha pensado que el DIU puede también interferir con la fertilización.

Todos los anticonceptivos mencionados pueden terminar una vida que ya había empezado.

P.  ¿Pero qué sucede si los anticonceptivos no causan aborto, o si una persona solamente usa métodos de barrera (condones y diafragma)—habría todavía conflicto en relación al respeto a la vida?

Sí. El uso de anticonceptivos cambia completamente la mentalidad sobre las relaciones sexuales. La adquisición de anticonceptivos eficaces ha preparado el fácil camino para la revolución sexual.12,13 Antes del uso de los anticonceptivos, el temor al embarazo, impidió a muchos a tener relaciones sexuales antes del matrimonio o en relaciones extra-matrimoniales. Estar dispuesto a entablar relaciones sexuales, supone estar dispuesto a aceptar los hijos. Pero, los anticonceptivos permiten la recreación sexual. Las parejas esperan poder tener relaciones sexuales sin tener que pensar en la consecuencia natural: el embarazo. Por consiguiente, cuando ocurre el embarazo el niño no es bienvenido y el aborto “es necesario.” En efecto, la Corte Suprema hizo evidente esta conexión en Planned Parenthood (Paternidad Planificada) vs. Casey cuando estableció que ”en algunos aspectos críticos el aborto tienen el mismo carácter que la decisión de usar anticonceptivos…por dos décadas…la gente ha tenido relaciones íntimas y hecho elecciones… basados en la confianza de la disponibilidad del aborto en caso de que el método de anticoncepción falle.”14 La anticoncepción lleva a las personas a un estilo de vida que hace que el aborto sea la elección más—no la menos—preferida.

P.  Pues, tal vez necesitamos más anticonceptivos eficaces que no causen aborto. ¿Resolvería esto el problema?

Aunque hubiera anticonceptivos que no causaran aborto y fueran 100% eficaces para evitar el embarazo, su uso no sería compatible con el respeto por la vida humana. Su propio uso es contra la vida: “anti-concepción.” El uso de anticonceptivos permite la desvalorización de la vida humana, eliminando el poder de dar vida del acto sexual. El sexo se convierte en un juego sin sentido, en lugar del profundo misterio que nace de la unidad de una pareja entregada permanentemente el uno al otro, compartiendo el poder de Dios de crear una nueva vida.

La anticoncepción sitúa al acto sexual contra la vida, contra el mismo poder que lo hace tan significativo. Al cambiar la naturaleza del acto sexual,  se cambia también la relación de la pareja implicada. La fertilidad de la persona es una parte integral de su humanidad. Al restringir la fertilidad del uno al otro, la pareja se deshumaniza mutuamente, uno a otro, y a su relación.15 Resulta muy fácil para ellos usarse simplemente por su propio placer. Esto es una terrible degradación de su propia humanidad y algo a lo cual la mayoría nos rebelamos instintivamente. No es sorprendente entonces, que cuando las personas aprenden a degradarse y devaluarse así mismas, a sus seres queridos y a sus relaciones, se hace fácil desvalorar la nueva vida que viene de ellos. El aborto se hace la elección más probable cuando las personas han sido reducidas al nivel de objetos.

Nuestra sociedad parece hoy día estar saturada con la idea de que los hijos son cargas en lugar de ¡bendiciones! Esta es una actitud anticonceptiva y es precisamente esta actitud la que hace pensar en el aborto.

Para más información sobre la anticoncepción ó la Planificación Natural de la Familia, pónganse en contacto con Un Alma Más.

Referencias

1. Guttmacher Institute. Facts on Contraceptive Use January 2008. Retrieved from www.guttmacher.org/pubs/fb_contr_use.html. Sept. 1, 2009.

2. Physician’s Desk Reference, 52nd ed. (Montvale, NJ, 1998).

3. Kuhar, B. “Infant Homicides through Contraceptives” (Bardstown, KY, 1995) pp. 26-27.

4. * Alcorn, R. Does the Birth Control Pill Cause Abortions? (Gresham, OR, 2007) pp. 21-24.

5. Odeblad, E. “The Biophysical Properties of the Cervical-Vaginal Secretions,” Human Life Center, (Collegeville, MN) 1983.

6. Billings, JJ. “Cervical Mucus, the Biological Marker of Fertility and Infertility,” International Journal of Fertility, 1981; 26:182-195.

7. Kuhar, pp. 26-27.

8. Hatcher, p. 227.

9. Kuhar, pp. 28-29.

10. Hatcher, p. 416.

11. Kuhar, pp. 20-22.

12. Smith, J. “The Connection Between Contraception and Abortion,” Homiletic and Pastoral Review, April 1993.

13. Laumann, EO, Michael, RT (eds). Sex, Love and Health in America: Private Choices and Public Policies. 2001; 46-49.

14. Smith, J. “The Connection Between Contraception and Abortion,” Homiletic and Pastoral Review, April 1993.

15. * Hogan, R. and Levoir, J. Covenant of Love (New York, 1985) pp. 54-56.

*Referencias 4 and 15 están disponibles de Un Alma Más.

Para más información sobre la Planificacion Natural de la Familia, pónganse en contacto con:

Billings Ovulation Method Association-USA

   (888) 637-6371     www.Boma-usa.org

Liga de Pareja a Pareja

   (800) 745-8252     www.planificacionfamiliar.org

Family of the Americas Foundation

   (800) 443-3395    www.familyplanning.net

US Conference of Catholic Bishops

   (202) 541-3240     www.usccb.org

FertilityCare Centers of America

   (402) 390-6600, ext. 117     www.fertilitycare.org

One More Soul/Un Alma Más

   (800) 307-7685     www.OneMoreSoul.com

La doctora Menart practica medicina interna a tiempo parcial, y es madre a tiempo completo. Ella fue un fideicomisario de Un Alma Más por cuatro años.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

El reto de la anticoncepción para aquellos que respetan la vida