Problemas asociados con el uso de hormonas para el control de la natalidad

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por
Dr. Rebecca Peck, Dr. Benjamin Peck
Fr. Juan R. Vélez, MD (Ex Internista)
Actualizado por Liliana Cote de Bejarano, MD, MPH

Los anticonceptivos orales (y todos los demás anticonceptivos hormonales para el control de la natalidad) son utilizados habitualmente para prevenir el embarazo, aunque a veces se prescriben para tratar otras condiciones médicas. Los anticonceptivos hormonales pueden causar muchos posibles efectos adversos de tipo médico, social y espiritual. La gran mayoría de las recetas de anticonceptivos hormonales son dadas por los médicos a mujeres sanas, a veces a adolescentes sin enfermedad conocida. A algunas mujeres se les prescriben anticonceptivos hormonales para el control de la natalidad, por una sencilla razón—para impedir una condición completamente normal: el embarazo.

Dado que todos los medicamentos tienen potencialmente efectos secundarios no deseados, algunos de ellos graves, es importante que los médicos sopesen los riesgos y beneficios cuando se prescribe algún medicamento. De ello se deduce que no es ético exponer mujeres sanas a riesgos para la salud a fin de evitar una situación normal. El error de exponer las mujeres a estos riesgos es todavía peor dado el hecho de que otros métodos de planificación familiar existen, como la Planificación Natural de la Familia (PNF), los cuales no tienen efectos secundarios.

Como médicos, nosotros no prescribimos anticonceptivos hormonales para el control de la natalidad. Las razones médicas para esta decisión son las siguientes.

Los anticonceptivos hormonales tratan la fertilidad de la mujer y la maternidad como una enfermedad

Aunque puede haber razones legítimas de índole médica y personal para evitar el embarazo, la fertilidad femenina y la posibilidad del embarazo en sí no son una enfermedad, y por tanto no necesitan “tratamiento” con una pastilla (un parche, una inyección, o un DIU).

Los anticonceptivos hormonales causan abortos

Cuando los anticonceptivos orales no suprimen la ovulación en una mujer sexualmente activa y otros mecanismos que impiden la fertilización fallan, puede ocurrir la concepción. Los anticonceptivos hormonales interfieren con la implantación de un nuevo ser humano mediante la reducción del grosor del revestimiento del útero, y alterando moléculas y factores relacionados con la implantación. 1

Las dosis bajas de anticonceptivos hormonales impiden la liberación del óvulo femenino solamente en un 65-75% de los ciclos. 2,3 Por esta razón, si una mujer tiene relaciones sexuales en su periodo fertil es posible que en aproximadamente un 30% de sus ciclos suceda un embarazo y posteriormente un aborto químico.

Los anticonceptivos hormonales contribuyen a una mentalidad anti-vida

Los anticonceptivos hormonales como la Píldora, el parche, el DIU o la Inyección, sustentan la práctica del aborto. La gente inconscientemente concluye: “Si fracasa el control de la natalidad, el aborto es la solución.” Una encuesta a nivel nacional en los Estados Unidos indicó que el 54% de las mujeres que tuvieron un aborto estaban utilizando anticonceptivos el mes anterior.4

Los anticonceptivos hormonales aumentan el riesgo de cáncer de seno

Las mujeres se enfrentan a un mayor riesgo de desarrollar cáncer de seno, cuando usan anticonceptivos hormonales, y este riesgo continua por lo menos diez años después de que dejan de usar hormonas anticonceptivas. Según un estudio publicado en la revista New England Journal of Medicine el uso de anticonceptivos hormonales durante 10 años aumenta el riesgo de cáncer de mama en un 38%. Además, el estudio mostró que los DIU que liberan hormonas también aumentan el riesgo de cáncer de mama.5 Si la Píldora se toma por cuatro años antes de que la mujer de a luz por primera vez, hay un incremento del 52% en el riesgo de cáncer de seno.6

Un análisis de múltiples estudios señaló que 21 de 23 estudios retrospectivos mostraron un mayor riesgo de cáncer de seno premenopáusico en mujeres que tomaron anticonceptivos orales  antes del nacimiento de su primer hijo.7

Los anticonceptivos hormonales aumentan el riesgo de trombo-embolismo pulmonar

Un estudio de 1524 pacientes en los Países Bajos, llegó a la conclusión de que los anticonceptivos hormonales aumentan el riesgo de trombosis venosa cinco veces comparado con el no uso.8 El riesgo es mayor para las mujeres que utilizan anticonceptivos hormonales y que tienen sobrepeso, fuman, o son mayores de 35 años.9

Una revisión sistemática reciente informó que el uso de los anticonceptivos orales combinados aumentaron el riesgo de trombosis cuatro veces comparado con las mujeres que nunca usaron
anticonceptivos orales.10

Los anticonceptivos hormonales Incrementan el riesgo de suicidio y provocan un cambio continuo en el metabolismo saludable del cuerpo

Un estudio de casi medio millón de mujeres danesas (2017) con un seguimiento promedio de 8.3 años concluyó que había un riesgo casi dos veces mayor de intentos de suicidio en mujeres que usan anticonceptivos hormonales. También hubo un aumento de tres veces en el riesgo de suicidio en mujeres que usan anticonceptivos hormonales en comparación con mujeres que nunca usaron anticonceptivos.11

Un estudio reciente reportó que el uso de anticonceptivos hormonales vía oral, vaginal o transdérmica, produjo un aumento de los marcadores de inflamación crónica que es un factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular. También, el uso de anticonceptivos combinados deterioró la sensibilidad a la insulina en mujeres jóvenes y sanas, el cual es un factor de riesgo para diabetes mellitus.12

Además, el uso de anticonceptivos hormonales puede producir dolores de cabeza tipo migraña, aumento de peso, cambios en el humor, y pérdida de la libido. Tambien contribuyen a un aumento prematuro de la perdida de masa osea.13 El uso de anticonceptivos hormonales asocia con infertilidad tras un uso prolongado, e incluso en cierta medida con el uso a corto plazo.

Los anticonceptivos hormonales aumentan la incidencia de cáncer de los organos reproductivos

Existe una asociación entre el uso de anticonceptivos hormonales y un aumento significativo del cáncer de cuello uterino.14 Es probable que esto sea causado por la infección con el virus del papiloma humano (VPH), el cual es transmitido sexualmente.

Los anticonceptivos hormonales aumentan el riesgo de tumores hepáticos

Hay alguna evidencia de que los anticonceptivos orales aumentan el riesgo de ciertos tumores benignos y malignos del hígado.15

Los anticonceptivos hormonales aumentan el riesgo de ataques al corazón y accidents vasculares cerebrales

Las formulaciones anticonceptivas orales de primera y segunda generación se han relacionado con un mayor riesgo de ataques cardíacos (infartos de miocardio) y accidente cereberovascular isquémico.16  Las píldoras anticonceptivas orales de tercera generación son asociadas con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular isquémico17. El análisis del 2015 de múltiples estudios mostró que las mujeres que usan píldoras anticonceptivas combinadas tiene 1,6 mayor riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un derrame cerebral.18

Los anticonceptivos hormonales tienen efectos nocivos para el matrimonio y la sociedad

Las hormonas para el control de la natalidad fomentan la mentalidad de que los hombres y las mujeres son incapaces del auto-control y por lo tanto no son capaces de abstenerse de tener relaciones sexuales. La introducción de los anticonceptivos hormonales fue el catalizador de la revolución sexual y produjo un incremento dramático del sexo pre-marital, el adulterio, el divorcio, el aborto, y los nacimientos fuera del matrimonio. Los anticonceptivos hormonales han tenido un papel indirecto en el aumento abrumador de padres solteros, madres solteras, pobreza y otros males sociales en los Estados Unidos.19,20

Los métodos de PNF son un medio excelente para planificar la familia

PFN está libre de efectos secundarios perjudiciales para la mujer y para la familia, y cuando se utiliza por motivos serios, y su uso puede ser  muy bueno para el matrimonio.21

Referencias

  1. Klipping, C., Duijkers, I., Fortier, M. P., Marr, J., Trummer, D., & Elliesen, J. (2012). Long-term tolerability of ethinylestradiol 20 mug/drospirenone 3 mg in a flexible extended regimen: Results from a randomized, controlled, multicentre study. The Journal of Family Planning and Reproductive Health Care, 38(2), 84-93. doi:10.1136/jfprhc-2011-100214 [doi]
  2. Chowdhury, V., Joshi, U. M., Gopalkrishna, K., Betrabet, S., Mehta, S., & Saxena, B. N. (1980). ‘Escape’ ovulation in women due to the missing of low dose combination oral contraceptive pills. Contraception, 22(3), 241-247. doi:S0010-7824(80)80003-5 [pii]
  3. Baerwald, A. R., Olatunbosun, O. A., & Pierson, R. A. (2006). Effects of oral contraceptives administered at defined stages of ovarian follicular development. Fertility and Sterility, 86(1), 27-35. doi:S0015-0282(06)00573-5 [pii]
  4. Jones, R. K., Darroch, J. E., & Henshaw, S. K. (2002). Contraceptive use among U.S. women having abortions in 2000-2001. Perspectives on Sexual and Reproductive Health, 34(6), 294-303.
  5. Morch, L. S., Skovlund, C. W., Hannaford, P. C., Iversen, L., Fielding, S., & Lidegaard, O. (2017). Contemporary hormonal contraception and the risk of breast cancer. The New England Journal of Medicine, 377(23), 2228-2239. doi:10.1056/NEJMoa1700732 [doi]
  6. Kahlenborn C. Breast Cancer, Its Link to Abortion and the Birth Control Pill. 2000.
  7. Kahlenborn, C., Modugno, F., Potter, D. M., & Severs, W. B. (2006). Oral contraceptive use as a risk factor for premenopausal breast cancer: A meta-analysis. Mayo Clinic Proceedings, 81(10), 1290-1302. doi:S0025-6196(11)61152-X [pii]
  8. van Hylckama Vlieg, A., Helmerhorst, F. M., Vandenbroucke, J. P., Doggen, C. J., & Rosendaal, F. R. (2009). The venous thrombotic risk of oral contraceptives, effects of oestrogen dose and progestogen type: Results of the MEGA case-control study. BMJ (Clinical Research Ed.), 339, b2921. doi:10.1136/bmj.b2921 [doi]
  9. Poulter, N. R. (2000). Risk of fatal pulmonary embolism with oral contraceptives. Lancet (London, England), 355(9221), 2088-6736(00)02369-2. doi:S0140-6736(00)02369-2 [pii]
  10. de Bastos, M., Stegeman, B. H., Rosendaal, F. R., Van Hylckama Vlieg, A., Helmerhorst, F. M., Stijnen, T., & Dekkers, O. M. (2014). Combined oral contraceptives: Venous thrombosis. The Cochrane Database of Systematic Reviews, (3):CD010813. doi(3), CD010813. doi:10.1002/14651858.CD010813.pub2 [doi]
  11. Skovlund, C. W., Morch, L. S., Kessing, L. V., Lange, T., & Lidegaard, O. (2018). Association of hormonal contraception with suicide attempts and suicides. The American Journal of Psychiatry, 175(4), 336-342. doi:10.1176/appi.ajp.2017.17060616 [doi]
  12. Piltonen, T., Puurunen, J., Hedberg, P., Ruokonen, A., Mutt, S. J., Herzig, K. H.,…Tapanainen, J. S. (2012). Oral, transdermal and vaginal combined contraceptives induce an increase in markers of chronic inflammation and impair insulin sensitivity in young healthy normal-weight women: A randomized study. Human Reproduction (Oxford, England), 27(10), 3046-3056.
  13. Wooltorton, E. (2005). Medroxyprogesterone acetate (depo-provera) and bone mineral density loss. CMAJ : Canadian Medical Association Journal = Journal De l’Association Medicale Canadienne, 172(6), 746. doi:cmaj.050158 [pii]
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  16. Tanis, B. C., van den Bosch, M. A., Kemmeren, J. M., Cats, V. M., Helmerhorst, F. M., Algra, A., . . . Rosendaal, F. R. (2001). Oral contraceptives and the risk of myocardial infarction. The New England Journal of Medicine, 345(25), 1787-1793. doi:10.1056/NEJMoa003216 [doi]
  17. Baillargeon, J. P., McClish, D. K., Essah, P. A., & Nestler, J. E. (2005). Association between the current use of low-dose oral contraceptives and cardiovascular arterial disease: A meta-analysis. The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism, 90(7), 3863-3870. doi:jc.2004-1958 [pii]
  18. Roach, R. E., Helmerhorst, F. M., Lijfering, W. M., Stijnen, T., Algra, A., & Dekkers, O. M. (2015). Combined oral contraceptives: The risk of myocardial infarction and ischemic stroke. The Cochrane Database of Systematic Reviews, (8):CD011054. doi(8), CD011054. doi:10.1002/14651858.CD011054.pub2 [doi]
  19. Akerlof, GA, et al. An analysis of out-of-wedlock childbearing in the United States. Q J Econ. 1996 May; 111(2):277-317.
  20. Akerlof, GA. Men without children. Econ J. 1998 Mar; 108(447): 287-309.
  21. Fehring, R. J. (2015). The influence of contraception, abortion, and natural family planning on divorce rates as found in the 2006-2010 national survey of family growth. The Linacre Quarterly, 82(3), 273-282. doi:10.1179/2050854915Y.0000000007 [doi]

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